Biomecánica y ciclismo, ¿cuál es su relación?

En el post de hoy de Clínica Trajano, centro especializado en fisioterapia, queremos hablaros acerca de biomecánica y ciclismo, ¿cuál es su relación? Además, daremos respuesta a cuestiones como qué es un estudio biomecánico o cómo se lleva a cabo.

¿Qué es la biomecánica?

La primera pregunta a resolver si estamos hablando de estudios biomecánicos. La biomecánica es una ciencia que tiene como objeto de estudio el movimiento del cuerpo humano en distintas circunstancias. A través de esta disciplina, observamos y analizamos la reacción del cuerpo a distintas acciones físicas, es decir, analizamos la técnica del movimiento.

¿Cuál es la relación entre biomecánica y ciclismo?

La relación entre biomecánica y ciclismo es relativamente reciente. De hecho, hasta hace poco tiempo, los estudios se realizaban con métodos y aparatos muy sencillos, como pueden ser la medición antropométrica laser, los goniómetros y el ojo clínico. Sin embargo, en los últimos años, han surgido novedosas herramientas que facilitan la obtención de más datos y medidas para analizar de forma más precisa el movimiento y la fuerza del ciclista. Gracias a ellas, los especialistas podemos tomar decisiones más acertadas.

El objetivo de la biomecánica en el ciclismo es la obtención de la posición ideal sobre la bicicleta. La meta es maximizar la relación entre rendimiento y salud terapéutica. Como sabemos, una postura adecuada y personalizada es la que nos permite ir más cómodo y, en consecuencia, mejorar nuestras prestaciones. Al realizar el estudio, hay que tener en cuenta también el tipo de deportista que está estudiando para, en función de sus características individuales, tomar las decisiones más acordes a sus necesidades.

Por su parte, la biomecánica deportiva se integra gracias a dos conceptos:

  1. La cinética, como aplicación de las fuerzas sobre la bicicleta.
  2. La cinemática, como estudio del movimiento y de las diferentes angulaciones.

Por lo que respecta a la realización del estudio, los pasos más habituales suelen ser:

  • Entrevista previa con el ciclista, para identificar sus posibles dolores o patologías.
  • Estudio en camilla, para valorar dismetrías, rangos de movilidad articular.
  • Estudio cinemático (análisis de movimiento 2D, 3D).
  • Análisis cinético, es decir, de la fuerza aplicada.
  • Toma de decisiones, ajuste y valoración final.
  • Recomendaciones de material, como sillín, manillar, etcétera.
  • Si fuera necesario, revisión y colocación de nuevo material.

En definitiva, es muy importante que todo ciclista se realice un estudio biomecánico. Gracias a él no solo disfrutará de su bicicleta, sino que conseguirá las metas que se proponga. Puedes pedir cita a través de nuestra página de contacto.

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