Intolerancias alimentarias: tipos y diagnóstico

¿A quién no le ha sentado mal alguna vez una comida? Sin embargo, cuando este problema se repite al comer siempre el mismo alimento, puede que estés ante una intolerancia alimentaria. En el post de hoy trataremos las intolerancias alimentarias, sus tipos y cómo diagnosticarlas.

Tipos de intolerancias alimentarias

Los tipos de intolerancias alimentarias son tantos como personas hay en el mundo, ya que cada organismo puede no tolerar un alimento en concreto.

Lo primero y fundamental, es aclarar que una intolerancia alimentaria no es una alergia, a pesar de que existan síntomas comunes. Mientras que un alérgico no puede consumir bajo ningún concepto el alimento en cuestión, un intolerante si podría hacerlo. No obstante, esto último tampoco es aconsejable.

Las intolerancias alimentarias se producen cuando el organismo carece de lo necesario para digerir un alimento. El caso de la intolerancia al gluten es más especial, ya que también involucra al sistema inmunitario. Entre las intolerancias más comunes destacan:

  • A la fructosa.
  • A la sacarosa.
  • Celiaquía o intolerancia al gluten.
  • A los sulfitos.
  • Intolerancia a la lactosa.
  • A la histamina.
  • Al huevo.

Repetimos, no son las únicas intolerancias que hay, pero sí las más comunes. También hay quien tiene problemas con los frutos secos, el pescado o determinadas semillas. Lo normal en estas situaciones es que se trate de alergias, pero no siempre es así.

¿Qué pasa si tienes una intolerancia?

Ahora bien, ¿qué ocurre, por ejemplo, en el caso de la intolerancia al huevo? Pues que el cuerpo no puede digerir de forma adecuada determinados componentes del mismo. Los síntomas que se producen van desde gases y cólicos hasta vómitos o hinchazón. También pueden darse urticaria, dificultad respiratoria o dolor articular. Por eso, es muy importante revisar las etiquetas de los productos porque muchos de ellos contienen el huevo como ingrediente.

Otra de las intolerancias “más temidas” es la intolerancia a la lactosa. Dicha intolerancia aparece cuando el cuerpo no produce suficiente enzima lactasa. La lactosa es el azúcar natural de la leche, y el organismo necesita la enzima para digerirla. Puede darse el caso de que la intolerancia a la lactosa sea temporal y se deba a algún problema digestivo. Los síntomas más habituales de intolerancia a la lactosa tienen que ver con el estómago.

¿Y el gluten? La intolerancia al gluten es también conocida como celiaquía o enfermedad celíaca. Como decíamos, es la única de la lista que no implica únicamente dificultades para asimilar un compuesto, en este caso el gluten de los cereales, sino que tiene un origen autoinmune. Existen diversos grados de intolerancia, con síntomas que abarcan desde náuseas hasta diarreas intensas, además de vómitos o falta de apetito.

¿Cómo diagnosticar las intolerancias alimentarias?

El test de intolerancia alimentaria es una técnica de diagnóstico que nos ayuda a identificar los alimentos que el sistema digestivo de un paciente no puede asimilar.

Existen varios en función de la intolerancia que se quiera identificar:

  • Para la intolerancia al gluten, llevaremos a cabo un análisis de sangre. Otra opción es efectuar una biopsia del intestino delgado, o incluso un análisis de ADN para determinar si se trata de una intolerancia leve o de la enfermedad celíaca como tal.
  • Para otros tipos de intolerancias alimentarias realizamos un test de hidrógeno. Este test consiste en respirar en un tubo para medir la cantidad de hidrógeno antes y después de haber tomado una sustancia concreta. Si el cuerpo padece la intolerancia, el nivel de hidrógeno será elevado al no poder descomponer el alimento de forma adecuada.
  • Otro test puede ser una evaluación de heces, con la que determinaremos si ciertos compuestos no han sido asimilados por el organismo.

En nuestro caso, estamos hablando de una técnica no invasiva e indolora, que permite testar mediante la biorresonancia los alimentos frente a los que podemos desarrollar un principio o una completa intolerancia.

Una vez identificado el alimento o alimentos a los que se tiene intolerancia, así como el grado, te indicaremos si debes dejar de comerlos por completo o si puedes asimilar ciertas cantidades sin sentir malestar o poner en riesgo tu salud.

En definitiva, si cada vez que comes un tipo de alimento sientes malestar, es probable que padezcas alguna intolerancia. Lo mejor es que te pongas en manos de un especialista y te asegures de cuál es el alimento que te produce esta reacción. Puedes ponerte en contacto con Clínica Trajano, ya que somos especialistas en nutrición y podemos ayudarte a solucionar tu problema.

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