¿Qué es el vendaje funcional?

En el post de hoy queremos hablaros acerca del vendaje funcional, para dar así respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué es el vendaje funcional? ¿Cuál es su uso en la fisioterapia deportiva?

¿Qué son los vendajes?

Como ya sabemos, los vendajes son procesos de enfermería utilizados habitualmente en traumatología y fisioterapia. Aunque parecen fáciles de realizar, tienen truco, ya que requieren una técnica y unos conocimientos específicos para ser aplicados de forma adecuada.

Las funciones de los vendajes son muchas, pero destacan:

  • Comprimir heridas para frenar una hemorragia.
  • Limitar el movimiento de alguna articulación o miembro lesionado.
  • Fijar el material o medicamento curativo a una herida y evitar una infección.
  • Mantener fija una zona lesionada, evitando complicaciones en dicha lesión.
  • Conservar una buena postura corporal.

Asimismo, los vendajes pueden ser rígidos, si la lesión requiere una inmovilización total, o más flexibles en el caso de lesiones menos graves. No obstante, se trata de una técnica no invasiva realizada de manera externa.

Tipos de vendaje terapéutico

Existen diversos tipos de vendaje terapéutico, que podemos clasificar según varios criterios.

Según su función

  • Vendaje de sujeción o contentivo. Usado principalmente para contener pomadas o materiales aplicados en una cura o los apósitos.
  • Vendaje compresivo. Utilizado para ejercer una contención progresiva, normalmente aplicado en las extremidades. Se realiza desde la parte distal hasta la proximal con la finalidad de favorecer el retorno venoso.
  • Vendaje rígido. Sirve para mantener inmovilizada la parte afectada y ayudar así a su correcta recuperación. Irá acompañado de un vendaje de yeso o escayola.

Según el tipo de vuelta realizado

El giro o técnica con el que se debe aplicar el vendaje varía en función de la zona en la que se aplica y el tipo de lesión. Distinguimos:

  • Vendaje circular. Es el más sencillo y consiste en envolver la zona lesionada en forma de anillo, evitando así desangramientos o pudiendo sostener apósitos en la zona.
  • Vendaje en forma de espiral. El más adecuado si necesitamos fijar férulas u otros sistemas de inmovilización parcial en zonas como brazos o piernas.
  • Vendaje recurrente. usado en la zona de la cabeza, cubriendo totalmente la zona lesionada.
  • Vendaje en ocho. Lo aplicaremos en la zona de las articulaciones, ya que es muy útil para realizar inmovilizaciones en dichas zonas, así como para sujetar apósitos.
  • Vendaje en forma de espiga. Si lo que buscamos es comprimir la zona en cuestión para su completa curación.

¿Qué es el vendaje funcional?

El vendaje funcional es una técnica específica, que combina anatomía y biomecánica y permite limitar de forma selectiva el movimiento en la zona en la que aparece el dolor. Esto es, mejorará la lesión o dolencia de la zona a tratar sin paralizar su funcionamiento.

Gracias a él, mejoraremos la cicatrización de lesiones, se producirá una menor atrofia muscular que la provocada por otros tipos de vendaje y disminuirá el tiempo de recuperación de las dolencias.

La aplicación del vendaje funcional dependerá del tipo de dolencia a tratar, pero podemos distinguir entre tres técnicas diferentes:

  • La técnica elástica, en la que se usarán vendas adhesivas.
  • La técnica inelástica, en la que se usará tape blando de varias medidas.
  • La técnica mixta o combinada, en la que se combinarán los dos materiales anteriores, con el tape para los anclajes o extremos y la venda elástica para cerrar el vendaje.

Ventajas del vendaje funcional

Ahora bien, ¿cuáles son sus ventajas?

El vendaje funcional ayuda a disminuir la tensión en tendones, ligamentos y las articulaciones, así como a mantener las zonas o estructuras lesionadas en una posición de relajación, evitando la inmovilización total.

Al no paralizar la zona en cuestión, permite evitar el posible daño o entumecimiento de las zonas próximas a la lesión.

Tipos de lesiones para las que resulta útil el vendaje funcional

El uso de este tipo de vendaje es adecuado en lesiones más leves, como pueden ser:

  • Distensiones ligamentosas de primer o segundo grado, así como para prevenir las laxitudes o debilidades en los ligamentos.
  • Para rehabilitar pequeñas roturas en fibras musculares.
  • Descargar tensión en zonas en las que se sufre tendinitis, tales como muñeca, hombro o codo.
  • Después de la retirada de una escayola, para evitar la hipermovilidad de la zona.

A pesar de contar con toda esta información, siempre es importante elegir el vendaje correcto, para lo que es necesario conocer la lesión correctamente. Por ello, en Clínica Trajano, te ayudaremos a elegir el más correcta para complementar tu rehabilitación. Solo tienes que ponerte en contacto.

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